Más allá
No sabía con lo que me
encontraría más allá, pero me atreví, y mi valentía saldó la cuenta. Solté su
mano una mañana de Mayo, cuando el frio nos congeló la nariz. Guardé sus besos
en el bolsillo de mi maleta y cada tanto los encuentro en un rincón,
agazapados, esperando la luz del sol. Dejé su amor, más allá de la frontera. La
dejé para ir en busca de mis propios sueños, de mis propias metas. Hoy, volví a
buscarlos, porque los extrañaba, los necesitaba. Allí me esperaban, arrumbados
en el rincón de mi maleta.
sep sep
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