—Llamó la tía Marta hoy a la mañana. —le dijo a su marido
mientras ponía la pava para tomar unos mates.
— ¿La tía Marta, dijiste?—se sorprendió el hombre.
—Sí. La tía Marta. —le respondió con un tono cansado. Le
molestaba que siempre preguntara las cosas dos veces.
— ¡Qué raro! ¿Qué quería?
—Llamó para avisar que la nona no anda bien. Anoche la
internaron en el Hospital… Pará. ¿Cómo era? Lo anoté. Ahí te digo exactamente.
—dejó el mate que se disponía a llenar con yerba, para dirigirse al comedor y
buscar el papel donde había anotado el nombre del hospital, la dirección y el
horario de visita. Todo por insistencia de la tía Marta quién constantemente le
decía;
—Anota. ¿Anotaste? ¿Seguro? A ver, repetime.
—Hospital de Haedo. 2da Rivadavia a la altura del paso
nivel. Horario de visita de 10 a 12 y de 15 a 17.
—Perfecto. Por favor, avísale a Eduardito.
—Sí. Claro tía. Quédese tranquila. Apenas llegue le digo.
—Gracias nena.
Tomó el papelito que había dejado junto al teléfono y se
lo entregó a su marido. Él lo leyó y lo depositó en la mesa.
—No puedo en esos horarios. ¿Qué te dijo exactamente la
tía? ¿Qué tiene la nona? ¿Qué le pasó exactamente?
—No me supo decir. Que le dolía el pecho. Que no podía
respirar. Dice que a la madrugada vino
la ambulancia al asilo y se la llevó al Hospital.
—Bueno. —suspiró. — ¿Vos podes ir mañana? Aunque sea un
ratito.
—No Eduardo. Mañana Clarita tiene ensayo y Rodrigo tiene
turno con el alergista. Además, no sé ir hasta allá. ¿Dónde queda?
—Pasando Ciudadela.
—Ahhh. No. No me dan los horarios. ¿Y vos no podes pasar
un rato, antes de ir trabajar? Es tu abuela, Eduardo.
—No. Mañana tengo una reunión que no puedo postergar.
Tengo que estar en la oficina a las 9 a más tardar. Ahora la voy a llamar a
Gladys para que me cuente como está la situación.
— ¿Gladys? ¿Qué Gladys?
—Gladys. La enfermera que contratamos con Patricia para
cuidar a la nona.
—Ah. Gladys.
Tomaron mate sin hablar por un largo rato. Ella ojeaba
una revista de cosméticos y él miraba las repeticiones de los partidos
extranjeros, cuando sonó el teléfono.
—Andá vos. Estás más cerca. —Le dijo ella mientras
cambiaba la yerba del mate.
— ¿Hola? Si. Soy yo. Si. El nieto. —un silencio se
apoderó de la sala de un momento a otro— ¡La puta que lo parió! —Tronó su voz
en el vacio de la casa— ¿Cómo pasó? Bueno. Ya voy para allá. No. Quédese
tranquilo que yo le aviso al resto de la familia. Gracias. Adiós.
— ¿Se murió no?—la mujer ya estaba parada junto a él,
antes que cortara.
—Sí. Hace una hora. ¡Qué macana che! Voy a llamar al Dr.
Gutiérrez para suspender la reunión de mañana. No me queda opción.
—Bueno. Y yo le voy a avisar a mi mamá para que se quede
con los chicos. A Rodrigo le voy a tener que cambiar el turno y que mi vieja la
lleve a Clarita al ensayo. No quiero que vayan para allá Eduardo. No es un lugar para chicos.
—No. No. Está bien. Si. Llama a tu mamá a ver si se
pueden quedar, desde esta noche allá. Y yo voy a ver si me puedo comunicar con
Patricia para avisarle.
Dos horas más tarde, atravesaban la capital para cruzar
la General Paz e ingresar al cono urbano bonaerense. En el interior del auto un
silencio incómodo los embargaba. Las palabras parecían no existir. Como
siempre, la mujer rompió el mutismo.
— ¡Que macana che! ¡Qué… macana!—miraba por el vidrió e
intentaba concentrarse en el paisaje. La noche y las luces. Intentaba no pensar
en las horas en vela que iba a pasar y en el llanto de la tía Marta. En su
mirada condenatoria que seguro le reprocharía no haber ido para su cumpleaños,
o para Navidad. Lo miraba a Eduardo, su marido, y no encontraba en él la pena o
la angustia que un momento como ese podría generar. La nona, su nona de 95 años, había fallecido y
ella podía ver que su mirada se concentraba en el camino, en los semáforos y en
los transeúntes que iban y venían. Podía escuchar sus pensamientos. Pensaba en
la reunión que había dejado pendiente y en todos los problemas que se le
vendrían al siguiente día. Sabía lo que él estaba pensando porque ella pensaba
en lo mismo.
Fin
uff.. que loco!!
ResponderEliminarMuy bueno.Una pequeña muestra de la realidad .Lili
ResponderEliminarGracias Lili!! =)
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