sábado, 1 de agosto de 2015

!Qué macana!



—Llamó la tía Marta hoy a la mañana. —le dijo a su marido mientras ponía la pava para tomar unos mates.
— ¿La tía Marta, dijiste?—se sorprendió el hombre.
—Sí. La tía Marta. —le respondió con un tono cansado. Le molestaba que siempre preguntara las cosas dos veces.
— ¡Qué raro! ¿Qué quería?
—Llamó para avisar que la nona no anda bien. Anoche la internaron en el Hospital… Pará. ¿Cómo era? Lo anoté. Ahí te digo exactamente. —dejó el mate que se disponía a llenar con yerba, para dirigirse al comedor y buscar el papel donde había anotado el nombre del hospital, la dirección y el horario de visita. Todo por insistencia de la tía Marta quién constantemente le decía;
—Anota. ¿Anotaste? ¿Seguro? A ver, repetime.
—Hospital de Haedo. 2da Rivadavia a la altura del paso nivel. Horario de visita de 10 a 12 y de 15 a 17.
—Perfecto. Por favor, avísale a Eduardito.
—Sí. Claro tía. Quédese tranquila. Apenas llegue le digo.
—Gracias nena.
Tomó el papelito que había dejado junto al teléfono y se lo entregó a su marido. Él lo leyó y lo depositó en la mesa.
—No puedo en esos horarios. ¿Qué te dijo exactamente la tía? ¿Qué tiene la nona? ¿Qué le pasó exactamente?
—No me supo decir. Que le dolía el pecho. Que no podía respirar.  Dice que a la madrugada vino la ambulancia al asilo y se la llevó al Hospital.
—Bueno. —suspiró. — ¿Vos podes ir mañana? Aunque sea un ratito.
—No Eduardo. Mañana Clarita tiene ensayo y Rodrigo tiene turno con el alergista. Además, no sé ir hasta allá. ¿Dónde queda?
—Pasando Ciudadela.
—Ahhh. No. No me dan los horarios. ¿Y vos no podes pasar un rato, antes de ir trabajar? Es tu abuela, Eduardo.
—No. Mañana tengo una reunión que no puedo postergar. Tengo que estar en la oficina a las 9 a más tardar. Ahora la voy a llamar a Gladys para que me cuente como está la situación.
— ¿Gladys? ¿Qué Gladys?
—Gladys. La enfermera que contratamos con Patricia para cuidar a la nona.
—Ah. Gladys.
Tomaron mate sin hablar por un largo rato. Ella ojeaba una revista de cosméticos y él miraba las repeticiones de los partidos extranjeros, cuando sonó el teléfono.
—Andá vos. Estás más cerca. —Le dijo ella mientras cambiaba la yerba del mate.
— ¿Hola? Si. Soy yo. Si. El nieto. —un silencio se apoderó de la sala de un momento a otro— ¡La puta que lo parió! —Tronó su voz en el vacio de la casa— ¿Cómo pasó? Bueno. Ya voy para allá. No. Quédese tranquilo que yo le aviso al resto de la familia. Gracias. Adiós.
— ¿Se murió no?—la mujer ya estaba parada junto a él, antes que cortara.
—Sí. Hace una hora. ¡Qué macana che! Voy a llamar al Dr. Gutiérrez para suspender la reunión de mañana. No me queda opción.
—Bueno. Y yo le voy a avisar a mi mamá para que se quede con los chicos. A Rodrigo le voy a tener que cambiar el turno y que mi vieja la lleve a Clarita al ensayo. No quiero que vayan para allá Eduardo.  No es un lugar para chicos.
—No. No. Está bien. Si. Llama a tu mamá a ver si se pueden quedar, desde esta noche allá. Y yo voy a ver si me puedo comunicar con Patricia para avisarle.
Dos horas más tarde, atravesaban la capital para cruzar la General Paz e ingresar al cono urbano bonaerense. En el interior del auto un silencio incómodo los embargaba. Las palabras parecían no existir. Como siempre, la mujer rompió el mutismo.
— ¡Que macana che! ¡Qué… macana!—miraba por el vidrió e intentaba concentrarse en el paisaje. La noche y las luces. Intentaba no pensar en las horas en vela que iba a pasar y en el llanto de la tía Marta. En su mirada condenatoria que seguro le reprocharía no haber ido para su cumpleaños, o para Navidad. Lo miraba a Eduardo, su marido, y no encontraba en él la pena o la angustia que un momento como ese podría generar. La nona, su nona de 95 años, había fallecido y ella podía ver que su mirada se concentraba en el camino, en los semáforos y en los transeúntes que iban y venían. Podía escuchar sus pensamientos. Pensaba en la reunión que había dejado pendiente y en todos los problemas que se le vendrían al siguiente día. Sabía lo que él estaba pensando porque ella pensaba en lo mismo.
Fin

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